Aristizabal, sidrería familiar y acogedora que abrió sus puertas al público en el año 2003, ha transmitido la tradición sidrera de generación en generación, y es ahora cuando ha visto la posibilidad de compartir esta experiencia con el público. Hacen unos 20.000 litros al año, ayudados por la manzana de cultivo propio como de la manzana recogida en los caseríos aledaños.