Catorce sidrerías deciden crear una marca privada de calidad

28-12-2010

Catorce elaboradores de sidra de Gipuzkoa han decidido crear una marca privada y colectiva de calidad. Así pues, el sector de la 'sagardoa' del territorio guipuzcoano se ha partido en dos grupos: los catorce que han optado por esta marca de calidad privada y los 19 que han comenzado a dar los pasos para producir sidra con el distintivo de 'eusko label', una marca pública regida por el organismo Kalitatea Fundazioa.

En estas catorce sidrerías hay algunas con una produción elevada, como por ejemplo Zapiain y Zelaia, y otras de tamaño bastante más modesto, como la de los hermanos pelotaris Olaizola (Hernani), o la de Begiristain (Ikaztegieta), que en la página web de la Asociación de Sidra Natural de Gipuzkoa declaran una producción de 90.000 y 100.000 litros respectivamente. Entre todas suponen el 50% de la sidra guipuzcoana.
 
Miguel Zapiain, de la sidrería de Astigarraga que lleva su apellido, es el portavoz de la entidad Sagardo Mahaia, que agrupa a esos catorce sidreros. Cuenta así los pasos dados hasta la fecha: «La Sagardo Mahaia empezó sus trabajos en el año 2005. Se ha trabajado en tres grandes asuntos: la materia prima, la transformación con criterios de calidad y la comercialización. En teoría, en la Sagardo Mahaia estábamos todos los 'sagardogiles' de Gipuzkoa. Ese primer trabajo se concluyó a fines de 2009. Las decisiones importantes y el reglamento del organismo vinieron por absoluta unanimidad. Pero llegó el año 2010 y hay un grupo importante que se desmarca y empieza a trabajar en torno al eusko label. Quedamos 14 sidrerías en la Sagardo Mahaia y continuamos trabajando. Ellos tienen a la Administración apoyándoles y nosotros no, pero seguimos a lo nuestro. Y de esto sabemos más que la Administración. No hay ningún antecedente de este proceso que hemos llevado a cabo».
 
Sin fecha fija
Estas catorce sidrerías han optado por una marca privada de calidad, «del tipo 'co-branding'», según nos comentó ayer Josu Esnal, técnico de Sagardo Mahaia. «El objetivo es comunicar al consumidor que la 'sagardoa' de estos sidreros es de calidad. Porque la sidra no ha dejado de ser un producto genérico; hay muchos consumidores que beben sidra sin fijarse mucho en la marca, y cuando se topa con una sidra mala la relaciona con la sidra en general, no con esa marca concreta», prosigue Esnal.
 
Todavía no se ha fijado la fecha en la que esas sidras guipuzcoanas comenzarán a llevar en su etiqueta el sello compartido de calidad, pero los promotores quieren que sea cuanto antes, ya con las primeras botellas de las kupelas que ahora almacenan las sidras elaboradas con la cosecha de manzana de 2010.
 
Zapiain reivindica el trabajo realizado por la Sagardo Mahaia en estos últimos años: «Nosotros no decimos que vayamos a hacer la sidra sólo con la manzana autóctona, pero sí que tenemos un compromiso con los productores autóctonos, para irles adquiriendo toda la manzana de calidad que produzcan».
 
Josu Esnal añade: «Siempre se habla de proyectos, pero nosotros ya hemos hecho algo: se convocó a una reunión a los proveedores de manzana, y de unos 600 acudieron 250 a la primera reunión; a la segunda, 150; y de esos 150, 70 aceptaron hacer un cursillo para mejorar el manejo del manzano».
 
Sagardo Mahaia ha puesto en marcha -con la empresa Sagarlan- un proceso de homologación de los manzanales guipuzcoanos. Ya hay veinte productores de manzana homologados «y año tras año se irá ampliando esa cifra», comenta Zapiain. Se trata de asesorar a los propietarios de los manzanales para que logren unas mejores cosechas, incluso doblando los kilos de producción que se logran hoy en día. Uno de los frentes de batalla será el gusano de la manzana, la llamada carpocapsa, que afecta en tal medida a los manzanales que en ciertos años se pierde la mitad de la cosecha.
 
Este grupo de sidreros se compromete a comprar toda la producción de los manzanales homologados a un precio especialmente favorable, y también la de los nuevos manzanales de los productores homologados. «Este año hemos pagado 26 céntimos el kilo de los manzanales homologados, y 22 el de los otros productores -precisa Zapiain-. De esta manera, la manzana puede empezar a ser un producto interesante para el baserritarra y los porcentajes de manzana de importación irán descendiendo rápidamente».
 
Han redactado un reglamento que quiere ser estricto. Cada vez que un sidrero decide embotellar un lote, deberá mandar una muestra al laboratorio de la Diputación, en Fraisoro. El análisis de la muestra llegará, no solo al sidrero, sino también a Sagardo Mahaia.
 
Noticia original: Diario Vasco
Más información: Sagardo Mahaia